Guía · Hecho: 14 de octubre de 2026
ADAS no es un robotaxi. Siete palabras para no mezclar los expedientes.
Nota de redacción. No es una noticia: es el vocabulario con el que están escritas las otras siete piezas de esta edición.
Las piezas de este número usan niveles SAE con palabras propias. No reproducen la norma. Si un fabricante y un regulador no llaman igual a la misma función, manda el expediente, no el anuncio.
ADAS
Es la familia de ayudas al conductor: frenada de emergencia, aviso de carril, control de crucero. Muchas actúan sobre una sola cosa, frenar o girar. No convierten el coche en un servicio de transporte. En esta edición, la palabra aparece para decir lo que Madrid no es.
Nivel 2
El sistema puede acelerar, frenar y girar a la vez. La persona del asiento sigue siendo el conductor y tiene que vigilar. El FSD supervisado de Tesla, en el voto europeo que se ha ido a diciembre, está descrito así por Motor16. Una homologación de nivel 2 no abre un robotaxi.
Nivel 3
El sistema conduce en ciertas condiciones y pide a la persona que retome el mando cuando no puede seguir. OFESAUTO recuerda que España ya admite, en vehículos homologados, la conducción automatizada de nivel 3 que la DGT encuadra como ALKS. Es un régimen de coche particular, no el permiso de Avomo.
Nivel 4
El sistema conduce sin esperar que una persona intervenga, dentro de un dominio: una zona, un tiempo, una velocidad. Fuera de ese dominio no tiene por qué funcionar. La autorización FVA-02/2026 declara nivel 4 y, a la vez, las pruebas llevan un especialista a bordo. Declarar el nivel y operar ya sin nadie no son el mismo momento. Waymo, en las ciudades donde el viaje se pide y se paga sin conductor, está en ese segundo momento. Madrid, no.
Nivel 5
En cualquier sitio donde conduciría una persona. Nadie, en las fuentes de esta edición, dice haberlo puesto en servicio.
Robotaxi
No es un nivel. Es un negocio: un viaje que se pide y se paga. Puede hacerse con un coche de nivel 4, y también puede anunciarse mucho antes de que ese viaje exista. En Madrid hay un caso de uso llamado robotaxi dentro de una autorización de pruebas. El caso de uso no es el servicio.
Taxi, VTC, aplicación, sistema y flota
Taxi y VTC son licencias distintas. Uber y Cabify trabajan, en España, sobre la segunda. Un robotaxi tendrá que decir, el día que deje de ser una prueba, sobre qué título hace el viaje. Ese papel, en Madrid, no está publicado.
Y hay tres oficios que a veces caben en una sola marca y a veces no. La aplicación consigue al pasajero. El sistema conduce. La flota compra, mantiene y saca el coche. Waymo ha juntado los tres en varias ciudades de Estados Unidos. Uber, en Zagreb, Londres y Madrid, los reparte: ella pone la demanda, otro pone el sistema, otro opera. Leer un acuerdo sin separar los tres oficios es leer solo el logo.