Edición 01 · Semestre abril–octubre 2026

Observatorio de movilidad autónoma

Ciudades · Hecho: 4 de septiembre de 2026

Veinte vehículos mapean Madrid. Todavía no hay un viaje que pedir.

La DGT autorizó el 4 de septiembre a Avomo, WeRide y Uber a ensayar 20 robotaxis de nivel 4. El permiso caduca en 2028. El servicio comercial es otro expediente.

Avenida de Francisco Pi i Margall, en Hortaleza, con tráfico y el edificio Mirador al fondo.
Hortaleza, Madrid. Luis García, CC BY-SA 3.0. La ficha de la DGT no publica el polígono.

En Madrid hay una autorización para ensayar robotaxis. No hay un botón en la aplicación para subirse a uno.

La ficha pública del programa ES-AV, actualizada por la DGT el 21 de septiembre, lista la autorización FVA-02/2026 a nombre de Avomo Cars (WeRide y Uber). Son 20 vehículos, el caso de uso es robotaxi, el nivel declarado es SAE 4 y el ámbito que figura en la tabla es España. La fecha de inicio es el 4 de septiembre de 2026. La de fin, el 3 de septiembre de 2028. En esa actualización, los incidentes graves reportados son cero.

Ese plazo de dos años es la vida del ensayo, no la inauguración de un servicio. La propia página de la DGT define el ES-AV como el código para ensayos y operaciones previas a la puesta en servicio, de prototipos a prehomologación. La instrucción de referencia es la VEH 2025/07.

Lo que hay en la calle

Auto Bild describió el 8 de octubre el trabajo de campo: furgonetas GXR de WeRide, con la tecnología de esa compañía, mapeando Alcobendas, la M-40 y Hortaleza. Va un conductor especialista dentro. Merca2, el 20 de septiembre, situaba el mismo ensayo en una zona de unos 25 km² entre Alcobendas y Hortaleza, con una persona al volante, y repartía los papeles así: WeRide pone tecnología y vehículo, Uber la plataforma, Avomo —la división autónoma de Moove— el despliegue y el mantenimiento de la flota.

La tabla de la DGT no dibuja ese polígono. Dice «España» y deja la ruta en un enlace. El esquema de la portada es una lectura de la prensa, no el plano oficial.

Auto Bild añade un dato de compañía: el permiso sería el primero de ámbito nacional en la Unión Europea para la furgoneta GXR, un vehículo que ya opera en China y en Emiratos Árabes Unidos. Madrid sería la cuarta ciudad de la alianza WeRide-Uber, con un objetivo de 15 ciudades y otras 11 por incorporar hasta 2030. «Decenas de miles» de vehículos es la ambición global que el reportaje atribuye a las empresas, no una flota que exista hoy en España.

Tres calendarios

No dicen lo mismo.

Las compañías, según Auto Bild, esperan poder empezar el servicio comercial antes de que acabe 2026, si cierran antes los requisitos que faltan. Uber, según Merca2, sostiene esa misma ventana y describe los primeros meses con una persona en el asiento del copiloto, no al volante, dentro de la zona ya mapeada.

Juan José Arriola, subdirector de Movilidad y Tecnología de la DGT, dijo a Merca2 otra cosa: «Vamos a ser garantistas; ojalá fuese superrápido, pero indudablemente se espera dentro de los dos próximos años». La autorización vale dos años, así que el ensayo puede ocupar todo ese tiempo. Para pasar de la prueba a circular como vehículo homologado, Arriola señala la normativa europea, que no entra en vigor hasta enero de 2027, y un trámite de homologación que puede llevar de seis meses a dos años desde la solicitud.

Isabel Díaz Ayuso anunció en septiembre un proyecto de coches y taxis autónomos en Madrid y Alcobendas antes de fin de año, con un piloto de dos años. Auto Bild escribía el 8 de octubre que el convenio —rutas, operadores, supervisión— seguía sin publicarse.

Tony Han, fundador de WeRide, habló en junio, cuando se anunció el acuerdo, no cuando empezó el mapeo. Dijo que un lanzamiento sin conductor en Madrid demostraría que pueden operar en un entorno urbano complejo, y que España era su quinto mercado europeo. Es el discurso de la compañía. No es el estado de la calle en octubre.

OFESAUTO, el 6 de octubre, resume el hecho sin adelantar el comercial: en septiembre la DGT concedió por primera vez una autorización para que vehículos autónomos de pasajeros de nivel 4 circulen por vías públicas, con un especialista a bordo durante las pruebas.

Quien opere un taxi o una VTC en Madrid puede leerlo así. Hay un permiso de ensayo, una flota pequeña y una persona dentro. El viaje sin conductor que se pide desde el teléfono no ha empezado.