Alianzas · Hecho: 8 de octubre de 2026
Uber no fabrica el coche. Está comprando sitio en el mapa de otros.
Londres con Pony.ai, Zagreb con Verne, Londres otra vez con Wayve, Madrid con WeRide. El responsable global de la división anuncia que se va el 16 de noviembre. La estrategia, dice él, ya no está en demostrar que se puede.
El 8 de octubre, Uber y Pony.ai dijeron que empezarían a probar en Londres, en las próximas semanas, los robotaxis Gen-7 de la compañía china. TechCrunch recuerda el modelo que ya usan en otra ciudad: en agosto lanzaron el servicio en Zagreb con Verne, el operador que fundó Mate Rimac. Pony.ai pone el sistema y el Arcfox Alpha T5, hecho con BAIC. Verne es dueño de la flota. Uber pone la demanda. En Londres no han dicho quién será el dueño de los coches.
No es el único socio en esa ciudad. Wayve, la británica, ya hace viajes supervisados con Uber en Londres: Highways News habla de 15 Ford Mustang Mach-E con licencia de Transport for London. En febrero, antes de este semestre, Wayve cerró una ronda de 1.200 millones de dólares con Microsoft, Nvidia y Uber, que puede llegar a 1.500 si Uber aporta otros 300 millones cuando haya despliegue, empezando por Londres. El antecedente importa porque la prueba de septiembre es la condición de ese dinero.
TechCrunch cifra en más de 30 las compañías de vehículo autónomo con las que Uber ha pactado, y recoge el objetivo de la empresa: viajes autónomos en hasta 15 ciudades del mundo antes de que acabe 2026, más o menos mitad y mitad entre Estados Unidos y el resto. En Europa, el plan con Pony.ai es desplegar 2.000 robotaxis. En Dubái hay acuerdos distintos con Baidu y con WeRide. Pony.ai, según el mismo medio, tiene servicio en cuatro ciudades chinas. No las nombramos aquí porque el texto no las lista.
Dos previsiones, no una
En la llamada de resultados, Dara Khosrowshahi dijo —según Smart Cities Dive— que Uber quiere operar robotaxis en 28 ciudades en 2028. Hoy, siempre según ese medio, ofrece esos viajes en cuatro ciudades de Estados Unidos y sumará dos antes de fin de año. Los socios que nombra cuadran con cuatro plazas: Motional en Las Vegas, Waymo en Atlanta y Austin, Avride en Dallas. Los Ángeles llegaría este año con vehículos Lucid. El plan de flota propia es otro piso: hasta 20.000 eléctricos de Lucid, y un pedido de 10.000 Rivian con opción a 40.000 más a partir de 2028.
Quince ciudades en 2026 y veintiocho en 2028 no se contradicen. Son horizontes distintos, dichos en sitios distintos. Los dos son pronósticos de la compañía.
El 8 de mayo, la comisión de servicios públicos de California autorizó a Nuro a probar con pasajeros y con conductor de seguridad. Es un permiso de ensayo, del mismo género que el de Madrid, no una apertura.
Waymo deja de ser un botón dentro de Uber
Smart Cities Dive escribe que varios medios dan por terminada en 2028 la alianza de Waymo y Uber en Atlanta y Austin, donde los coches de Waymo se piden desde la aplicación de Uber desde 2025. Y que el Financial Times sitúa en mayo el fin de la alianza de tres años en Phoenix. No es un comunicado conjunto reproducido aquí. Es la lectura que circula en la prensa de este octubre: donde Waymo ya tiene calle, la aplicación deja de ser imprescindible.
Khosrowshahi, en esa misma ronda de declaraciones, bajó el asunto a la calle. En Washington, dijo, un vehículo autónomo no puede bloquear el paso de un cortejo presidencial. «These are real issues». La frase está en inglés en el medio que la recoge. Traducida: son problemas de verdad. Una ciudad no es solo un geocerco.
Quién se va
Sarfraz Maredia, responsable global de movilidad y reparto autónomos, escribió que deja Uber el 16 de noviembre por un puesto fuera del sector. Dow Jones recogió el mensaje el 13 de octubre. Uber no lo había confirmado cuando se publicó esa información. Maredia dice que la compañía ha salido de la fase de cero a uno y que ahora toca densidad: más ciudades y más coches en cada una. El día a día quedaría en Samarth Kejriwal y Aaron Emrich. El mismo cable lista, entre los socios, a Wayve, WeRide, Zoox y Motional. Zoox aparece como acuerdo, no como ciudad abierta. No le inventamos una.
Madrid encaja en este mapa y no en el de Waymo. Uber pone la marca. WeRide pone el sistema. Avomo opera. El permiso, de momento, es de prueba. La pieza de ciudades lo separa del viaje que ya se cobra en Atlanta o en Phoenix.